
Es particularmente sangrante la situación del aparcamiento reservado que se encuentra en la calle Tres Cruces. Rodeado por un bordillo y situado junto a una rampa, hace prácticamente imposible el acceso al coche de un conductor con problemas de movilidad. Situaciones similares se repiten en pasos de cebra renovados hace poco tiempo, con desniveles respecto a la calzada. En ocasiones, el paso elevado supera el nivel de la acera, como ocurre en la calle José Matía a la altura del gimnasio. En Landaluze, 52, se ha habilitado un paso de cebra sobre el que se han depositado los contenedores de basura y que no conduce a ninguna acera.
La asociación ha insistido en otros dos problemas mucho más hirientes, el paso elevado de Latiorro sobre las vías y el acceso a la estación. Sobre el primero, existe una sentencia del Tribunal Supremo que ordena al Ayuntamiento que cumpla la ley de accesibilidad, pero el alcalde ha apuntado al soterramiento de la vía férrea como solución a este problema. En la estación siguen sin resolverse la accesibilidad al edificio principal y al propio tren. Afades cree que «es un problema de competencia entre instituciones, pero pagamos el pato los de siempre».
Plan de accesibilidad
La asociación ha denunciado el retraso con el que se ejecuta el plan de accesibilidad en Llodio. Se trata de un documento aprobado por el Ayuntamiento en el mes de marzo de 2002 y del que apenas se ha realizado la cuarta parte de las obras. Las previsiones apuntaban a que las mejoras debían haber estado ejecutadas en el plazo de cuatro años, con lo que deberían haber terminado en 2006.
La asociación asegura que «no está hecha ni la cuarta parte» y ha realizado un llamamiento para que los políticos locales «tomen conciencia porque esto es un incumplimiento de la ley y de un plan que ha sido aprobado por ellos mismos».









