
LOS DATOS
El primero de los túneles unirá el Bulevar de Salburua, un vial que comienza en los humedales, y el actual barrio de Errekaleor. El proyecto lo acomete la empresa Dragados. Los trabajos comenzaron a finales de febrero y sus responsables confían en tener listo el paso la próxima Navidad. «Es complicado asegurar una fecha, pero si se mantiene según lo previsto, podríamos concluir antes de que acabe el año», recalcó el jefe de obra, Unai Mendieta.
Los operarios ya han construido la plataforma de hormigón, de 36 metros de largo por 28 de ancho y 8,5 de alto, y un peso de 6.000 toneladas. «Hemos comenzado a quitar la tierra de un lado mientras que por el otro extremo unos gatos hidráulicos, que pueden soportar hasta 9.000 toneladas, empujan la estructura, a razón de metro y medio diario, hasta encajarla bajo las vías», relató Mendieta. Una tarea que prevén concluir en los próximos días.
Tráfico ferroviario
En cualquier caso, este sistema empleado por Dragados no es nuevo, ya que se utilizó hace una década en la instalación del moderno puente que sustituyó al viejo de hierro y metal de la calle Castilla.
La siguiente fase será la creación de los carriles de circulación, dos en cada sentido, además de la mediana, las dos aceras y los bidegorris. «Se mantiene el trazado del Bulevar de Salburua, por lo que sus características son similares», avanzó el responsable de los trabajos.
Una construcción compleja, pero que no obligará a cortar el tráfico ferroviario. «Hay señales que limitan la velocidad a 30 kilómetros por hora, pero, por lo demás, no hay ninguna otra prohibición para que circulen», especificó Mendieta.
El segundo túnel se ubicará a doscientos metros del primero. Se trata de una zona más próxima al pueblo de Elorriaga, en una calle paralela al Bulevar de Salburua que aún carece de nombre. «Su construcción está en una fase aún más primaria, el agujero ya lo hemos hecho y pronto concluiremos la estructura de hormigón, de la que el suelo y las paredes ya están acabados. Sólo falta el techo», reconoció.
La carretera que discurrirá bajo las vías tendrá un único carril en cada sentido, sin mediana divisoria y, en principio, también sin carril para bicicletas. «Sus dimensiones son más reducidas. Medirá 7,5 metros de altura y quince de largo», detalló Mendieta, quien no se atrevió a aventurar una fecha de finalización de las obras.









