Uno de los principales cambios que va a sufrir esta calle es la colocación de contenedores soterrados para la recogida de basuras. La iniciativa pretende eliminar estos depósitos de la calle, dado que es la zona de Amurrio más congestionada. Los nuevos permitirán depositar la basura, pero habrá que retirarlos periódicamente para vaciarlos, igual que los actuales, aunque éstos estarán colocados bajo el suelo y permitirán la recogida de residuos orgánicos, papel, cartón vidrio y envases. El alcalde de Amurrio, Pablo Isasi, descartó la recogida neumática porque «no es una solución. Da bastantes problemas porque en ocasiones se quedan pequeñas bolsas en el fondo de las tuberías y provocan atascos».
La reforma afectará a noventa metros de calle entre Dionisio Aldama, ejecutada en la primera fase, y el Crucero. Se sustituirán las conducciones soterradas de agua, saneamiento y electricidad. La nueva calle tendrá un solo sentido de circulación de cuatro metros. A ambos lados habrá aparcamientos en línea y se remodelarán las aceras. En el tramo entre la Casa de Cultura y el Crucero se suprimirá uno de los laterales de aparcamientos.









