
Esta campaña no podía ser menos, sobre todo ante los numerosos cambios producidos durante el verano -y los que deben llegar-, y el conjunto ahora dirigido por Quique Setién se desplazará del próximo lunes al miércoles (del 6 al 8 de agosto) a Covaleda (Soria) para dar continuidad a la preparación llevada a cabo desde el pasado 18 de julio.
La intención es intensificar la puesta a punto de los blanquirrojos en un paraje idóneo que se encuentra a los pies de los picos de Urbión. La tranquilidad que se respira, un entorno natural perfecto para realizar la carrera de fondo, unas estructuradas instalaciones y una temperatura agradable -la localidad soriana se encuentra a 1.213 metros de altitud- ayudan a la convivencia.
Precisamente estas instalaciones, como sucediera con la de los Ángeles de San Rafael, son lugares de destino habituales en los clubes de Primera división que no se marchan al extranjero. Así, por ejemplo, el Athletic de Bilbao ha llevado a cabo en Covaleda parte su primera parte de la pretemporada, del 23 al 29 de julio, justo antes de que el lunes tuviera lugar la presentación oficial ante su público en San Mamés.
Amistoso a la vuelta
El Logroñés aprovechará estos tres días con intensidad porque después afrontará hasta cinco partidos en espacio de una semana. De hecho, los hombres de Quique Setién se tomarán la concentración de Covaleda como un descanso entre los numerosos amistosos programados, ya que tras el duelo de este sábado ante el Mirandés en Baños de Río Tobía viajarán a tierras sorianas para a su regreso medirse a Osasuna B en El Mundial'82 (8 de agosto).
Después, casi sin descanso, el Logroñés encadenará partidos ante el Burgos en Santo Domingo (11 de agosto), el San Lorenzo en Ezcaray (12 de agosto), el Alfaro en La Molineta (14 de agosto) y el Real Madrid Castilla en Pradejón (15 de agosto).





