El Partido Popular pedía, en concreto, que el director del CNI compareciera ante la Comisión de Fondos Reservados y que, además, se convocara una sesión extraordinaria de la Comisión de Asuntos Exteriores para que Moratinos diera cuenta del estado de las relaciones diplomáticas con Rusia, país al que supuestamente Flórez transmitió la información secreta.
La portavoz adjunta del Grupo Popular, Ana Torme, acusó al Gobierno de «grave irresponsabilidad» por permitir que el director del CNI desvelara, en una rueda de prensa «disparatada e insólita», la existencia de un 'topo' entre sus filas y que, al mismo tiempo, se negara a explicar «urgentemente» en el Parlamento la información sobre este caso a «los representantes de la soberanía popular».
El portavoz del PSOE en la Comisión de Defensa, Jesús Cuadrado, respondió a Torme y defendió la «seriedad» con la que, según dijo, actuó el CNI y, en especial, su director, que fue el responsable de la apertura de la investigación que llevó a Flórez a la cárcel. Recordó también que el supuesto delito cometido por el agente doble se cometió durante el mandato de José María Aznar y que los «irresponsables» fueron los populares «por no enterarse de que había fugas de información».
A pesar de que los socialistas contaron con el apoyo de los grupos minoritarios del Congreso en el rechazo de la comparecencia urgente, éstos no dudaron en criticar la gestión del asunto realizada por el Gobierno. En ello coincidieron CiU, ERC e IU, muy sorprendidos por la rueda de prensa del director del CNI en la que se informaba sobre la existencia y detención del 'topo'.







