
La diferencia respecto a aquel periodo es que Medio Ambiente no contará, en esta ocasión, con Urbanismo. Esto no significa, sin embargo, que se haya devaluado el departamento. Todo lo contrario. Diferentes medios consultados por este diario coinciden en señalar el «peso» de las políticas medioambientales en los próximos años. Recuerdan, en este sentido, que en su discurso de investidura, Xabier Agirre prometió la creación de un área específica para esta materia con el objetivo de «centrar y coordinar todas las acciones». Además, el PNV se ha comprometido a reforzar económicamente el departamento.
Las dos 'caras' de EA en el Gabinete Agirre deben aún recibir el refrendo final de los órganos correspondientes del partido. A la espera de que este trámite se solvente de un momento a otro, se da por hecho que Mikel Mintegi, cabeza de lista en las elecciones del 27-M, repetirá como titular de Cultura, ocho años después de haberlo sido. Al frente de Medio Ambiente habrá una mujer. Aunque se barajan varios nombres, uno de los que suena es el de la viceconsejera de Ordenación del Territorio y Aguas, Ana Oregi.
Urbanismo y pueblos
Las otras tres mujeres que integrarán el Gobierno foral corresponderán del PNV. De esta forma, la proporción de féminas será del 40%, la más alta registrada hasta el momento. Fuentes de toda solvencia consultadas por este diario sitúan a la parlamentaria Covadonga Solaguren, una abogada llodiana de 41 años, al frente de Bienestar Social, y en Agricultura, a su homóloga Estefanía Beltrán de Heredia, quien en la actualidad preside la comisión de Agricultura y Pesca del Parlamento vasco.
El Gabinete Agirre contará con diez departamentos, los mismos que hasta ahora. Urbanismo, al perder competencias por la Ley del Suelo, desaparecerá y se integrará en Entidades Locales, a cuyo frente estará Claudio Rodríguez, hombre 'fuerte' del futuro gobierno, junto con Juan Carlos Peral en Hacienda.
Para cerrar el diseño de su equipo, el diputado general espera la respuesta de Aralar, formación a la que ha ofrecido participar con una cartera en su Ejecutivo por haberle facilitado su investidura con su abstención.
Aralar estudia la oferta, pero todavía no ha dado una respuesta. Su interés es primar las políticas sociales y el euskera.









