
PREVENCIÓN
La noticia surgió de la casilla de precipitaciones. Los 4,6 litros por metro cuadrado contabilizados en el observatorio del Instituto Nacional de Meteorología (INM) del aeropuerto de Foronda, hicieron de julio un mes muy seco, hasta el punto de ser el tercero con menos lluvias desde 1986, cuando sólo se recogieron 0,5 litros. Precisamente, el julio de 1986 sigue siendo el más seco desde que en 1945 se inició la elaboración de la serie climatológica.
Este tipo de sequía, como recuerda Miguel Ángel Manjón, técnico del centro territorial del País Vasco, es «habitual» ya que han sido varios los años en los que apenas se ha llegado a los cuatro litros. El último fue 2005, cuando sólo se recogieron 1,6. Respecto a los registros de este último julio, la lluvia se concentró en ocho días en los que se produjeron chubascos muy leves.
Sanidad, en alerta
Lo vivido el pasado mes nada tiene que ver con lo acontecido hace sólo un año, cuando las altas temperaturas obligaron a las instituciones a decretar varias alertas por calor. Tal fue la situación, que julio concluyó como el más cálido registrado en Vitoria desde mediados del pasado siglo -22 grados de temperatura media frente a los 18,4 de la serie-. Sin embargo, las lluvias sí dieron una tregua y se contabilizaron 26 litros por metro cuadrado, sólo ocho menos de la cantidad que las estadísticas consideran como «normal».
Pese a que el mercurio no deparó mayores sobresaltos en la lectura global del pasado julio, sí protagonizó varios episodios que convirtieron a Vitoria en la capital de la Península con las temperaturas más frías. Ocurrió, por ejemplo, el día 5, cuando apenas se alcanzaron los cinco grados. Una situación similar se vivió los días 26 y 27, con sólo ocho. Sin embargo, el pasado martes, julio decidió despedirse con 37,2 grados, el día más caluroso del año y uno de los más cálidos de los últimos ejercicios.
Además del sopor que produce en la población, los efectos negativos del calor no han provocado episodios de mayor complicación. Así, fuentes del Departamento de Sanidad del Gobierno vasco explicaron que los complejos hospitalarios o ambulatorios no han registrado un incremento de la demanda. Pese a todo, mantienen vigentes los mecanismos de actuación para activar el plan sobre olas de calor, un procedimiento elaborado en coordinación con los departamentos de Interior y Transportes, consejería de la que depende Euskalmet, el servicio vasco de meteorología.









