El proyecto servirá para impulsar el turismo en estos enclaves naturales de Euskadi, Navarra y Francia. «Pozalagua tuvo 40.000 visitas el año pasado, pero con el hermanamiento de cuevas esperamos ampliar esta cifra», anunció ayer la concejal de Cultura carranzana, Garbiñe Aja. Para este fin se han editado un total de 40.000 pasaportes sobre los que se irán registrando las visitas dentro del circuito. Si se completa la ruta en menos de un año, el visitante obtendrá un premio.
Para hacerse con este carné será necesario acudir a una de las cuevas. Una vez se compre el tícket se recibirá el primer sello y se podrá acceder a la reducción de precio en los siguientes emplazamientos. No obstante, los descuentos no serán aplicables en temporada alta, es decir, en los meses de julio y agosto, en Semana Santa, o durante los puentes. Estas fechas sí servirán, sin embargo, para obtener el pasaporte y conseguir la primera estampa. «Queremos incentivar las visitas en los meses de otoño, cuando casi no se da este turismo subterráneo», explicó Aja.
Aunque la promoción ya ha comenzado a funcionar, el proyecto de hermanamiento entre cuevas no está cerrado. En el plazo de un año se espera ampliar el circuito y contar, entre otras, con la galería cántabra de El Soplao. Gracias a sus 300.000 visitas anuales se quiere promocionar el turismo subterráneo de Euskadi.
En cualquier caso, las diferentes cavernas no competirán entre sí, sino que se complementarán unas con otras. «El turista de cuevas es muy fiel, y no se conforma con visitar sólo una», detalló la edil.





