
Pese a los esfuerzos del alcalde, Patxi Lazcoz, para disuadir a la firma de que diera este paso y evitar así cualquier obstáculo a su ambicioso complejo, Gestión Urbanística Álava 2000 ha abierto el proceso. Lo hizo el miércoles, dos días antes de que expirara el plazo -un mes- para recurrir el resultado del concurso desde que recibió la notificación oficial de que no cumplía los requisitos técnicos exigidos para adquirir el solar.
Responsables de la empresa presentaron ante el Consistorio un recurso de reposición que acompañaron con un denso dosier de documentos. Su contenido, cuidadosamente estudiado y preparado, «rebate las dos nimias y vagas razones que se adujeron para dejarnos fuera del concurso», explicó a EL CORREO José Miguel Aguirre, responsable de la firma.
Criterios «políticos»
Aguirre reclama el reconocimiento de que «cumplimos con todos los requisitos técnicos exigidos» y, por tanto, se les venda la parcela. Y, en su defecto, que se les abone, por un lado, 32.000 euros, en concepto de los gastos realizados para presentar el proyecto y acudir al concurso y, por otro, 2,2 millones de euros. «Éstos son los beneficios netos que habríamos obtenido con la operación, según lo fijado por el propio Ayuntamiento en el pliego de condiciones», explicó.
Para el responsable de Gestión Urbanística Álava 2000, resulta «sorprendente» el «gran interés» que mostró en su día el Ayuntamiento por que la convocatoria saliera adelante -«incluso amplió el plazo», agrega-, y las «escuetas» razones aducidas después para declararlo desierto. A su juicio, «no obedecen a un criterio técnico, sino político».









