
Delgado firmó ayer un acuerdo con la UAGA para la contratación en origen de 50 vendimiadores andaluces. El responsable sindical precisó que el alcance de estos compromisos de empleo, que son la mejor fórmula para esquivar a las mafias, afecta a sólo una tercera parte de los temporeros que se emplean cada año en Álava. Se trata de los formalizados a través de la UAGA, que el año pasado sumaron 1.305 personas contratadas.
Además del millar de braceros agrícolas sometidos a los manejos de «grupos mafiosos», existe otro colectivo de 2.700 que trabaja de forma irregular por diversas circunstancias, aunque la más frecuente es la que afecta a los extranjeros indocumentados. El 80% de los temporeros son inmigrantes ,y en su gran mayoría magrebíes.
Los responsables de CC OO afirman que, además de un aumento de la contratación en origen, también un convenio laboral ayudaría a dignificar las condiciones laborales de los braceros. Entre ellas la mejora de sus alojamientos. Indicaron que Álava es uno de los pocos territorios en los que no existen. Pidieron una mayor implicación del Gobierno vasco para hacerlo posible y superar los problemas que lo frustraron hace cinco años.









