
El último ataque sucedió en la madrugada del sábado al domingo, cuando un turismo fue pasto de las llamas en la calle Eulogio Serdán. Las personas que provocaron el incendio, que según fuentes policiales pueden ser uno o más pirómanos, introdujeron un papel o un plástico ardiendo en las ranuras del radiador del motor. Se trata «del mismo método utilizado en otras ocasiones», según fuentes de la investigación.
El episodio anterior, ocurrido el 7 de julio, terminó con seis coches calcinados que también estaban aparcados muy cerca del centro cívico Aldabe, en concreto en las calles Eulogio Serdán y San Vicente de Paúl.
Como avanzó ayer este periódico, los vecinos de Coronación han exigido al Ayuntamiento «más vigilancia» ante la creciente alarma social que están despertando estos actos vandálicos.
«Hay que cogerles»
Los portavoces policiales aseguraron que entienden «perfectamente» la preocupación de los residentes. «Tienen toda la razón y no vamos a permitir que esto siga así. Estamos poniendo todos los medios a nuestro alcance para capturar a esas personas», aseguraron tras reconocer la dificultad de localizarlas. «Hay que capturarles 'in fraganti', y eso es un auténtico reto para nosotros», remarcaron. Para ello, la Policía Local y la Ertzaintza trabajan «codo con codo» para capturar a los autores.
Pero el barrio de Coronación y su entorno parecen abonados a los sabotajes de los gamberros. Y es que uno o varios desconocidos incendiaron en la madrugada de ayer tres contenedores de basura en la plaza de Bilbao y en las calles Eulogio Serdán y Badaya.
En lo que va de año, ya son 151 los depósitos calcinados, aunque los investigadores tienen la impresión de que los autores de estos actos vandálicos «no son son los mismos» que queman los vehículos.









