El incidente no afectó a los obreros que trabajaban en la planta en el momento del siniestro. La instalación emplea a 60 personas, pero las que estaban en la planta eran sólo un retén. Un portavoz de la industria indicó que no han cuantificado el valor de los daños, aunque precisó que se circunscriben al horno alcanzado por las llamas. Su aislamiento en un espacio estanco evitó la expansión de las llamas.
Los bomberos explicaron que el riesgo de incendio en estos procesos de tratamiento es elevado a causa de las elevadas temperaturas que tienen las piezas al entrar en el horno. Sin embargo los responsables de la planta indicaron que hasta ahora no habían sufrido ninguno.









