
GANADORES
GANADORES
«Con esta actividad queremos poner nuestro granito de arena en estas fiestas», declaró Pablo Vivancos, director del Boulevard. Él fue el encargado de explicar las sencillas normas del juego -lanzar la txapela paralela al suelo sin salirse de los límites marcados-, y de abrir la prueba. Realizó un lanzamiento bastante pobre: 13 metros.
De los participantes, el que más lejos hizo llegar la txapela -21 metros y medio- fue un miembro de Luken, inscrito como «Esteban». El segundo clasificado, inscrito como «Santi» alcanzó los 21 metros; y el tercero, Unai Valdivielso, también de la cuadrilla Luken, 20 metros. Los tres muy alejados del récord establecido el año pasado por Sergio Velo con un boinazo de 25 metros y 20 centímetros.
La técnica
Uno de los participantes, miembro de Jatorrak, nos dio la clave para un buen lanzamiento: «Hay que tirar la txapela lo más alto posible, y por supuesto plana, para que vuele girando sobre sí misma. Hay quien la tira de lado, pero normalmente no llega tan lejos.» Tenía razón el blusa - no quiso darnos su nombre «porque luego lo pones»- ya que los tres ganadores adoptaron esa modalidad para sus lanzamientos.
Desde antes del comienzo de la prueba, varias charangas y fanfarres recorrieron las tres plantas del centro comercial, para sorpresa de los clientes. Después, durante el transcurso de la prueba, estuvieron más callados. Tanto que incluso la presentadora les llamó la atención por silenciosos. Varios de los músicos participaron en el concurso y uno de ellos protagonizó la anécdota de la jornada al colar la txapela por el hueco de uno de los ascensores del centro comercial.











