
Un simple accidente de tráfico o el robo en las instalaciones de una propiedad, circunstancias que «para que el seguro pueda actuar con cierta rapidez», necesitaban de la certificación de los agentes policiales, han supuesto para quienes han tenido que efectuar la tramitación «un buen número de visitas» hasta la Comisaría. La razón del 'vuelva usted mañana' que afirman haber escuchado de los funcionarios policiales era que el agente encargado de recoger sus quejas no estaba disponible en ese momento.
Desde la Comisaría mirandesa se ha reconocido que «hay días en los que son otras cuestiones policiales las que requieren la presencia de la práctica totalidad de los efectivos que tenemos». Aquilino Peláez, responsable en la ciudad ha manifestado, eso sí, que «se atiende a todos los ciudadanos en la medida de nuestras posibilidades. Incluso se les facilita la opción de presentar la denuncia por vía telefónica en aquellos casos en los que eso es posible». De este modo se alivia el trabajo en Comisaría, y «se agiliza el trámite», manifestó.
Peláez no dejó de reconocer que ahora mismo no tienen muchos agentes destinados en la Comisaría. Argumentó, en este sentido que «la carencia de personal es, por así decirlo un mal endémico al que tenemos que enfrentarnos en esta ciudad». Además, el comisario jefe indicó que en estos meses veraniegos «el problema se agudiza». La razón, no es otra que las vacaciones de los agentes. «Estamos en una época muy concreta del año y tenemos menos gente de la habitual todavía».
Proceso largo
Si la tramitación de una denuncia consistiera sólo en tomar declaración al que la interpone «no habría problemas». El proceso se solventa en un tiempo «que no va más allá de los veinte minutos». Todo se complica, según Peláez «con la realización de las diligencias. Así que cada denuncia genera un trámite no inferior a una hora». Atender e intentar solucionar el problema que ese ciudadano tiene «se convierte en un procedimiento bastante largo que requiere que el agente emplee mucho tiempo con cada denuncia», asegura el comisario mirandés.
Si a todo esto se le suma que si mientras se está haciendo ese trabajo coincide que llega algún detenido o se produce algún suceso que precise de la presencia de los efectivos, «ese papeleo queda un tanto bloqueado». Aquilino Peláez espera que los ciudadanos entiendan que la labor policial «no es una rutina y que hay situaciones prioritarias que nos obligan a dejar unas tareas para atender otras». Por esa razón ha hecho hincapié en la necesidad de pedir «comprensión», pues cree que «tras el verano todos los trámites se agilizarán». Él entiende que los agentes de su Comisaría desarrollan su labor «del mejor modo posible en función de los recursos de los que disponemos».





