Los artesanos atribuyen el descenso de sus ventas a múltiples causas. «La metereología no ha ayudado», afirmaban algunos. «La gente se ha apretado el cinturón porque las hipotecas cada día están más caras», especulaban otros.
Ricardo Cantera, artesano vitoriano especialista en bisutería de plata de calidad, apuntaba, además, al «excesivo» número de puestos. «Nos hacemos la competencia unos a otros y hay que tirar los precios», reconocía. En su opinión, la feria está sobredimensionada. «En Pamplona son 150 vendedores; aquí 84. Pero por los 'sanfermines' pasa más de un millón de personas», comparaba.









