Entre las áreas más deprimidas destaca el noreste del país, donde el 43% de sus habitantes es pobre de solemnidad en estados como el de Orissa. Por su parte, en la ciudad sureña de Chennai (antigua Madrás) sólo hay agua corriente una hora y media al día y en circunscripciones como Chattisgarh el 82% de los núcleos rurales no está comunicado por carretera con el resto del mundo.
Frente a dicha miseria, resalta la pujanza de otras zonas, como el estado agrícola del Punjab, en el norte; y el área turística de Kerala y la ciudad Bangalore, en el sur. Esta última, de hecho, pasa por ser el 'Silicon Valley' indio. ¿La razón? Albergar numerosas empresas domésticas de alta tecnología, como Bharti, Wipro, Infosys o Bicon, dedicada a la biotecnología y presidida por la mujer más rica del país.
Debido a la globalización y a la externalización de las nuevas empresas indias allí ubicadas, Bangalore ha sido pionera en la implantación de 'call centers'. Así se conoce en India a los servicios telefónicos de atención al cliente de las grandes multinacionales, que han comenzado a instalarse allí debido a los baratos costes laborales y al dominio del inglés de buena parte de la población.







