
Rudy abrió el partido con un triple, pero España apareció adormecida, a muchas menos revoluciones de las que había unos metros más arriba, en una grada roja que, esa sí, arrancó el partido enchufada. Sergio Rodríguez fue el encargado de mandar, ya que Calderón empezó en el banco junto un Navarro que, 'tocado', dejó su sitio a Rudy. No se encontraba España, con muchos problemas para defender los ataques de Portugal y errática cuando de anotar se trataba.
En el primer cuarto, un par de 'alley oop' fueron casi la única cuota de brillantez que se pudo echar a la boca el aficionado riojano, mientras que Felipe Reyes dio eficacia y pelea. Pero 'Pepu' no lo veía claro. Pidió tiempo a los cuatro minutos porque no era normal que los lusos arrancaran 7-14. Sus pupilos se metieron en el partido, pero ya se auguraba que no era su día. Portugal, inspiradísima, metía casi todo. Jordao y, sobre todo, Silva, no dejaron que España se pusiera por delante en todo el primer cuarto, salvo en el primer minuto. El primer cuarto terminaba con España recibiendo 24 puntos. Lo inesperado.
Ayer de azul, la 'roja' al menos frenó la sangría en el segundo cuarto, manteniendo a Portugal sin anotar durante los cinco primeros minutos. Pero el ataque seguía desafortunadísimo. No es normal ver a Jiménez fallar dos triples consecutivos solo, ver a Navarro errar debajo del aro... Calderón, que ya en el primer cuarto se había puesto galones, dio un arreón a España con una canasta, una asistencia a Navarro y un triple, todo en las primeras acciones del segundo cuarto.
El 8-0 que endosó España a Portugal parecía que iba a decidir el partido, pero nada de eso. Portugal, otra vez con Silva, volvió a anotar y España, con un equipo bastante 'B' -Cabezas, Mumbrú, Rudy, Trías y Marc Gasol- volvió a sufrir. Tanto que Portugal empató a 33 al borde del descanso, aunque Cabezas robó y marcó al final para llevar a España a los vestuarios por delante (35-33).
Y España se fue
Tres triples de Portugal en los primeros cuatro minutos del tercer cuarto volvió a adelantar (41-46) a una Portugal muy seria que ciertamente sorprendió todos. Los Gasol y Navarro tiraron de España para que Sergio Rodríguez empatara a 50 completando un parcial de 7-0 para España. En la parte final del tercer cuarto fue Rudy quien tiró de clase para plantar a España en el último cuarto con 60-55.
El último cuarto, por fin, fue mucho más placentero. España logró irse en el marcador y cuando Navarro hizo el triple que ponía el 72-61 a falta de cuatro minutos, ya nadie dudaba que el final sería un trámite. España se disparó en el marcador y aún dio tiempo de ver un vuelo sin motor de Rudy Fernández. Logroño se despidió de España encantado y enganchado a la 'ñ'.





