
La prensa sensacionalista británica ha publicado fotos de Hamilton veraneando en la Costa Azul francesa acompañado de «una misteriosa chica». Se desconocía hasta ahora quién era la joven que ha robado el corazón del deportista favorito de Reino Unido. Pero ayer los tabloides desvelaron no sólo que se llama Sara Ojjeh y tiene 18 años, sino que ha crecido en el mundo de las carreras de coches porque es hija de uno de los jefes de Hamilton.
La pareja se conoció en una fiesta después del Gran Premio de Mónaco, en el que el piloto quedó segundo, y ahora pasan todo el tiempo posible juntos, antes de que la joven inicie sus estudios en la Universidad de Nueva York. Hamilton fue invitado unos días al yate del padre de Sara, Mansour Ojjeh, quien contribuyó a la fundación de McLaren, hace casi 30 años, junto con el actual jefe del equipo y mentor de Hamilton, Ron Dennis. Mansour controla el 15% de la escudería británica.
Cuando no estaban en alta mar, paseaban por la playa o jugaban en el agua, para sorpresa de quienes aún creían que Hamilton, de 22 años, seguía con su novia de los últimos cuatro años, Jodia Ma. Aunque en enero la joven se trasladó a Hong Kong, de donde es originaria, para comenzar un nuevo trabajo, en marzo estuvieron de vacaciones en Bali. El piloto dijo a sus amigos que había encargado un brazalete de diamantes de más de 14.000 euros para ella. Y cuando sufrió un accidente en un entrenamiento en Alemania, ella viajó hasta allí para visitarle.
La familia Ojjeh debe su fortuna al abuelo de Sara -Akram-, un sirio que ganó millones con acuerdos armamentísticos entre Francia y Arabia Saudí. Al parecer, se le prohibió la entrada en una ocasión en Francia por tratos ilegales, pero eso no le impidió enriquecerse. Murió en 1991, a los 73 años, y el padre de Sara heredó la fortuna. Su abuelo, amigo de la familia real saudí, reunió una gran colección de arte, con cuadros de Van Gogh o Cezanne. En los 70 compró uno de los yates más grandes del mundo, el SS France. Su nombre sigue resonando también porque su viuda y tercera mujer, Nahed, 42 años más joven, tira la casa por la ventana en las fiestas que organiza en su casa de París.





