
A falta de unas cifras cerradas -había aún actuaciones de calle por comenzar-, Alkorta realizó una evaluación «absolutamente positiva». Y es que «en lo cuantificable, que son las funciones del polideportivo, ha habido un récord de abonos, sin contar con ninguna cara televisiva, que suele ser el argumento para vender más. O eso creíamos», señaló.
Lo cierto es que la respuesta de público ha hecho de la XIV edición «la primera en que hemos colgado el 'no hay entradas' en todas las funciones del Arrazpi», que posee un aforo de 650 asientos. Esto supone que los cuatro espectáculos -con las compañías McClown, Pez en Raya, Tanttaka e Yllana- han sumado 2.500 asistentes.
En las actuaciones de calle, la afluencia de espectadores ha sido también elevada, con un promedio de 400 a 500 por función. Una excepción es el espectáculo de pequeño formato de Ne Me Titere Pas, que en total sumó 180 personas.
El éxito de asistencia se reflejó, por ejemplo, en el hecho de que el pasado domingo «se solapaban la actuación de magia de Paco Cuesta, la de Chimichurri y la de Ne Me Titere Pas. Y había público para los tres espectáculos», comentó Alkorta.
Dentro de las propuestas que se han desarrollado al aire libre, algunas de las más valoradas por los espectadores han sido las de los argentinos Tangorditos, la originalidad de 'El sainete del señor cura', los números musicales de Jashgawrosky Brothers y el espectáculo visual y de acrobacia de Azulkillas. Entre las obras desarrolladas en el pabellón Arrazpi, «a falta de Yllana -que actuaba ayer, tras el cierre de esta edición-, el éxito más rotundo ha sido para Pez en Raya», con la obra 'Sólala', protagonizada por Cristina Medina.
Proyección y carencias
La nueva sección de Txoko Magikoa, en colaboración con la Asociación de Ilusionistas de Álava, ha sido otro de los elementos positivos de la XIV edición. De hecho, Alkorta apostaba por su continuidad e incluso con su ampliación. «Hay ideas como salir a la calle y asaltar al público o recorrer bares de la localidad. Cuando todo termine y las cosas se reposen, reflexionaremos sobre ello», matizó. El coordinador del festival también destacó la colaboración con la organización del Artzai Eguna, dentro de las celebraciones del barrio de Andra Mari, «que ha dado como resultado un ambiente de fiesta, extraordinario y relajado».
Sin embargo, «el enorme esfuerzo para adecuar y poner en condiciones el polideportivo Arrazpi» -que recorta los recursos económicos del festival-, junto con el excesivo calor, las sillas de madera y la mejorable acústica del recinto, entran dentro de los aspectos que se intentarán corregir de cara a las futuras ediciones del ciclo escénico de Araia.









