
ALGUNOS DATOS
Y eso ocurre en un ejercicio en el que también se batirán records. Entre 105.000 y 110.000 turistas descubrirán este año los secretos de Santa María y su excepcional obra de restauración. Nunca se habían superado en un año los 100.000. Hasta el 21 de julio ya habían pasado 62.588. «Estamos en un aumento del 7,1% sobre el año pasado. Hay que tener en cuenta que durante los tres primeros meses del año el acceso era gratuito para celebrar las 500.000 visitas. Pero la tendencia es la que vemos: Santa María atrae cada día a más gente», resalta Arroita.
Otros dos factores pueden explicar el creciente número de visitantes, según el gerente. Uno es la reciente encuesta de EL CORREO en la que los lectores de este diario eligieron el templo vitoriano como la primera maravilla del País Vasco. Eso ha animado a muchos vizcaínos y guipuzcoanos. Otro aspecto interesante ha sido la presencia en el colectivo de extranjeros de muchos italianos. «La explicación es que la visita a la catedral se propone como una «cita ineludible» en la más importante guía turística del país, la que publica el Touring Club italiano», indica Arroita.
Hasta tal punto ha calado en la opinión pública italiana la singularidad de Santa María, que recientemente la ha visitado Alberto Mazzachera, consejero personal del vicepresidente del consejo de ministros italiano y responsable de la política turística del país transalpino, Francesco Rutelli.
Franceses y catalanes
Los extranjeros suponen el 10% del total de visitantes de la catedral vieja. De ellos, un 20,5% son franceses. En segundo lugar, con un 9%, están los italianos, seguidos de alemanes, británicos, argentinos y estadounidenses, que han bajado de ser los primeros de la lista a los sextos. Además, se han acercado turistas de 55 nacionalidades diferentes. Mongolia, Thailandia, Corea y China están entre los más exóticos.
En cuanto a los españoles, que suman un 61%, catalanes (8.000) y madrileños (7.000) se llevan la palma seguidos de navarros (3.700), castellanoleoneses, valencianos y riojanos. Del 29% restante, la mitad está formada por vizcaínos y guipuzcoanos, a partes iguales, y la otra mitad por alaveses. Hasta diciembre ya existen otras 10.000 reservas
Pero la catedral vieja no es el único destino atractivo que hace de Vitoria un objetivo del turismo cultural. Las visitas guiadas a la muralla aún no han cumplido un año y los más optimistas creen que se puede llegar a las 17.000 citas en octubre. A 31 de julio se habían apuntado 11.700 personas y agosto -también el mejor mes- contabilizará más de 2.000. Otras 2.000 reservas existen hasta noviembre. Sin duda, como destaca Gonzalo Arroita, el atractivo histórico del monumento se ve complementado por el interés del itinerario paisajístico y el pequeño jardín botánico creado en el nuevo recinto que se encuentra ahora en su esplendor.
Y para hacer más atractiva la visita, este otoño arrancan las obras de restauración de la torre de la catedral mientras que en enero se podrá ver uno de los elementos más interesantes de la vieja seo: el pórtico. También se actuará sobre la sacristía.









