
EL PROGRAMA DE HOY
Los dos estaban previstos en la plaza de las Burullerías, pero fueron trasladados al cercano Museo de Arqueología por la adversa metereología. Por la mañana, cincuenta chavales equipados con rotuladores, tijeras y pegamento se dedicaron a crear y decorar unas máscaras de papel, calcadas a las de varias divinidades romanas.
Arrate tiene 6 años y llegó con su hermana Alaia. Cogió un rotulador verde para decorar su máscara, pero pronto se cansó y lo cambió por el rosa. El resultado es colorista, pero quizá no muy adecuado para un todopoderoso dios. «El tuyo es muy feo, tiene barba y todo», le dice a la compañera que tiene a su lado. Ofendida, ésta coge sus bártulos y se cambia de sitio.
Ainara es una de las responsables del taller. «No es fácil estar pendiente en todo momento de veinticinco críos; te hacen preguntas, buscan tu aprobación y no son capaces de mantener la concentración demasiado rato».
Por la tarde, los chicos participaron en un taller de mosaicos y escritura romana. Tienen tres posibles superficies, los papiros y pergaminos, las tablillas de cera -que se utilizaban en las escuelas romanas porque en ellas se puede corregir- y la cerámica.
La próxima semana, más
Aritz, de 5 años, estaba sorprendido de que el papiro sea una planta «Es la que más me gusta; la cerámica no, porque me da dentera». Y es verdad. La escritura sobre cerámica requiere de un punzón que al entrar en contacto con el barro produce un sonido chirriante y bastante molesto. Aritz coge un cálamo -una especie de pluma- y prueba a copiar la escritura latina. Aunque le sale un poco torcida, el resultado es aceptable.
Los talleres infantiles acaban por esta semana. El próximo martes habrá un nuevo, titulado 'Little Italy en Gasteiz', que recreará en la plaza del museo Artium un típico barrio italiano, y en el que se desarrollarán diversas actividades.









