
OBRAS EN LA N-1
Con estos trabajos se ha eliminado un desvío provisional que constaba de dos curvas «muy peligrosas», como explicó ayer a este periódico Miguel Ángel Ortiz de Landaluce, jefe del servicio de Planificación de Proyectos y Obras de la Diputación. Ahora, los vehículos procedentes de la autopista que se dirijan a Vitoria sólo tienen que afrontar un pequeño tramo en línea recta antes de incorporarse a los dos carriles de la N-1 (ahora denominada A-1 o Autovía del Norte). «La obra era muy importante, bastante compleja y se ha realizado en tiempo récord», destacó Ortiz de Landaluce.
Los problemas surgieron cuando hubo que aunar en un sólo carril todo el tráfico que procedía de la AP-1 (de tres carriles) y el ya existente en la N-1. La Ertzaintza se vio obligada a establecer turnos de paso de varios minutos, lo que derivó en retenciones kilométricas, mucho más pronunciadas en la autopista. De hecho, durante el lunes y el martes, se activaron los paneles informativos para advertir a los conductores que se dirigían hacia el norte peninsular de que optaran por rutas alternativas, como las salidas de la AP-68 en Pobes o Altube.
Estos trabajos estaban «planificados» en coordinación con la dirección de tráfico del Gobierno vasco. Se apostó por esta fecha porque a priori son jornadas con menos tráfico de lo habitual. Sin embargo, como reconoció ayer Landaluce, la frecuencia de vehículos ha sido «mayor de lo esperado», sobre todo a primera y última hora de la tarde. «Sabíamos que iba a haber problemas de retenciones, pero lo más importante es que los trabajos han finalizado sin accidentes de tráfico», apostilló.
Nuevos accesos en 2008
Uno de los objetivos era acometer las obras antes del inicio de la operación de tráfico de retorno de las vacaciones. «Si habitualmente circulan 40.000 vehículos por la zona, en esos días se llega a los 60.000», enfatiza Ortiz de Landaluce. La eliminación de este desvío provisional es sólo una mínima parte de un puzzle que estará encajado a mediados del próximo año con la puesta en marcha de los nuevos accesos de la N-1 a la autopista. Ahora, los operarios se afanan en construir viaductos y el tercer carril.
Este tramo tiene una longitud de seis kilómetros y está comprendido entre Armiñón y el ya reconvertido de la 'legua del rey'. Álava se convertirá así en la única provincia en la que la N-1 será una autovía de tres carriles en cada sentido. Ahora, sólo queda esperar y llamar a la «paciencia. La gente debe saber que para mejorar una carretera, sobre todo la más saturada de la provincia, los inconvenientes son inevitables», justifica Landaluce.









