La acogida de este servicio por parte de los estudiantes ha sido muy buena. De hecho, en junio y julio fue necesario duplicar su capacidad, prevista para quince personas, por la intensa demanda. La sala ha permanecido cerrada sólo durante la semana de las fiestas patronales y desde el día 20 de agosto volvió a abrir sus puertas, coincidiendo con su primer aniversario.
Buena acogida
La ubicación es valorada de forma muy positiva «porque el entorno invita a relajarte si sales fuera», según una alumna, mientras que otros consideran que «se encuentra un poco a desmano». Los usuarios se trasladan tanto a pie como en bicicleta y en ocasiones puntuales, en coche. Este espacio se acondicionó después de que los propios estudiantes presentaran varias peticiones para contar con un lugar habilitado, especialmente para preparar los exámenes, ya que la biblioteca no reúne condiciones óptimas para hacerlo. Allí hay mucha gente que va a leer los periódicos, explicó otra de las usuarias.
Los alumnos del instituto, por su parte, han reclamado un espacio para poder realizar trabajos en grupo, ya que en la sala de estudios se exige a los usuarios guarden silencio.









