
Así pues, los conductores que se dirijan al centro desde la rotonda de América Latina y avancen por la calle Honduras se encontrarán con un solo carril de circulación entre la calle San Viator y el Palacio Europa. Los operarios regularon ayer el tráfico con señales para avisar de la presencia de las máquinas.
«Tarde»
Hasta que finalicen las obras, los vecinos no podrán aparcar en todo el tramo de 8.00 a 20.00 horas. Según los portavoces de la empresa, el tramo no se cortará al tráfico en ningún momento y las labores acabarán «muy rápido» si la climatología es favorable. «Si llueve tendremos que parar, no hay otro remedio», recalcaron.
Pese a que la reforma apenas durará dos días, los vecinos y comerciantes de La Avenida criticaron las afecciones sobre el tráfico de la zona. «Aquí siempre pasa lo mismo, cada vez hay menos sitio para aparcar y estas obras lo único que hacen es que nos volvamos locos para encontrar un sitio», lamentó Alberto Ibáñez, vecino de la calle Bolivia. Alfredo Llanes, que acababa de dejar su coche frente al colegio San Viator, aseguró que «el Ayuntamiento debería plantearse hacer un parking para residentes cerca de aquí».
Los hosteleros tampoco obviaron su malestar. «Las obras del tranvía han quitado muchísimos aparcamientos en la Avenida y esta obra llega tarde», criticó un empleado del bar Aitzgorri. Esta cuestión también era resaltada desde la barra del Goliath, donde no entendían «por qué no han hecho esto hace diez días, cuando no había nadie en Vitoria y el tráfico era menor».









