
El siniestro ocurrió hacia las dos de la tarde. Dos camiones y una furgoneta que circulaban en dirección a Burgos chocaron por alcance por causas no aclaradas. A consecuencia del impacto, uno de los carriles quedó bloqueado. En esas circunstancias, la Ertzaintza tuvo que regular el tráfico para tratar de minimizar las retenciones, que llegaron a alcanzar territorio burgalés, según las mismas fuentes.
Varias grúas trabajaron durante para despejar cuanto antes la calzada. Pasadas las seis de la tarde finalizaron su labor. Poco después, hacia las 18.25 horas, la Policía vasca pudo abrir el carril cortado. Tras una hora, la circulación recobró la normalidad.
Ese tramo de la N-1 ha sufrido importantes congestiones desde el pasado día 20. Durante tres jornadas consecutivas, las obras de mejora del acceso de la autopista AP-1 a la N-1, en Armiñón, miles de conductores sufrieron importantes retenciones. El problema se repitió anteayer en otro punto de la N-1, en San Román de San Millán, donde un choque de camiones bloqueó durante cuatro horas los carriles que enlazan con Madrid.









