La localidad ayalesa también espera conocer el resultado del encuentro que mantendrá hoy el obispo con Gotzon, el segundo sacerdote que será trasladado después de tres años de labor pastoral en Amurrio.
La plataforma, en cualquier caso, no se quedó corta ayer en sus criticas a la decisión tomada por Asurmendi. En un comunicado, los feligreses aseguraron que no han sido tenidos en cuenta como «laicos corresponsables», por lo que se sienten «engañados y manipulados por el obispo». Y es que la jerarquía eclesial ni si quiera ha dado «una respuesta» a las reivindicaciones del colectivo.
«Esta decisión ha sido adoptada sin diálogo y sin espíritu de reconciliación», afirman. Por ello, los «creyentes comprometidos» dicen estar «defraudados y desorientados». Así, afirman que el Obispado «únicamente ha demostrado su prepotencia y posición anquilosada en el pasado» a la comunidad cristiana del pueblo. Por su parte, fuentes de la diócesis de Vitoria declinaron hacer declaraciones sobre este asunto.









