
-Empezó con discos más románticos y luego ha ido adaptando una actitud más guerrera.
-Me he soltado la melena según han avanzado los años. He pasado por todo tipo de épocas, algunas más gamberras y otras menos. Pero me siento cómodo en cualquier papel.
-Ha cantado rumbas, baladas, pop, rock... No se le escapa nada.
-Me ha tocado siempre reinventarme. La gente ha tenido más fe en mí que yo mismo. Por ser cabezota, aragonés y capricornio no me he permitido nunca fallar y he trabajado al máximo. A veces, el público me ha metido en retos que yo pensaba que no los iba a poder superar.
-En sus canciones, primero le dijo que la quería, luego que la detuvieran, más tarde 'bye, bye'. ¿Es una historia de amor y odio!
-Ja, ja, ja. Hay una conexión simpática entre los primeros singles. Creo que hay mujeres fatales. Algunas son así y otras las hacemos nosotros así porque nos volvemos locos por ellas. Los hombres somos muy simples y bailamos al son de lo que dicen las mujeres.
-Es decir, que son ellas las que llevan los pantalones.
-Siempre he pensado que sí. Quizás porque me he criado con dos hermanas y mi madre ha marcado mucho mi vida.
-Y ahora, ¿qué es lo que 'No bastará'?
-Quería decirle a la gente que si habían visto de mí muchas cosas, todavía hay más. Aún tengo fuerzas, ilusión y ganas para seguir.
Anuncio de boda
-En plena promoción de su nuevo álbum anuncia su boda. ¿Menuda sorpresa!
-Me dedico 300 días al año a mi profesión y los otros 65 los dejo para mi gente, por lo que siempre he sido muy reservado. Lo he querido decir antes de que se creara una expectación periodística que a mí no me interesa.
-Yo no voy a vender exclusivas. Quien quiera acercarse allí el día de la boda, que lo haga, pero no tengo intención de promoverlo.
-¿Estrenará pronto paternidad?
-¿No, no me líes! Me veo como padre porque me encantan los niños, pero no ahora. Todavía tengo 28 años y hasta 2010 tengo un compromiso con la compañía discográfica. En ese momento, empezaré a renegociar mi vida y resituar mi carrera artística y me plantearé si doy el paso de tener hijos.
-¿No le dio reparo embarcarse en 'Mira quién baila?
-No, porque tengo mucho morro. Soy un tío positivo y lanzado y no tengo miedo a nada. Tampoco sé lo que es el sentido del ridículo, y eso es algo muy importante para ser artista.
-Usted salió de otro concurso, de 'Lluvia de estrellas'.
-Siempre con la sonrisa en la boca.
-Soy así. Además, sé que eso hace mucho. Intento sonreír a la vida, que bastantes problemas hay ya.
-Pues también tengo mi carácter y soy muy testarudo. Los cantantes no podemos atender a nuestro público con mala cara. Los problemas personales nos los tenemos que tragar y cuando estamos solos en casa, entonces nos subimos por las paredes y hacemos cosas raras... Para tranquilizarme, me escapo al campo a hacer footing o voy a pescar...
-Empezó la carrera de ingeniería informática y luego se pasó a la canción. ¿Qué cambio!
-Creo que en la universidad tenía sobresaliente en cafetería y relaciones públicas, porque nos montábamos unas fiestas increíbles. La verdad es que había asignaturas muy aburridas...
-Fuera de su tierra, ¿ejerce de embajador de Teruel?
-Siempre. Me han preguntado muchas veces eso de si Teruel existe, pero aquí estoy yo para demostrar que sí.





