
Los operarios de las constructoras Iruña y Mendigorri han retirado ya buena parte del mobiliario urbano de la zona, como los bancos y las farolas. Las primeras labores se centran en la zona anexa a la calle Postas, donde las máquinas han empezado a levantar los tradicionales jardines triangulares y el deteriorado pavimento. Portavoces municipales confirmaron a EL CORREO que estas labores previas «se intensificarán en los próximos días».
Mientras las excavadoras avanzan, el Ayuntamiento aguarda el informe definitivo de la empresa Gesarke, encargada de las catas de la Virgen Blanca. A los pocos días de iniciar su trabajo, este equipo de arqueólogos descubrió en el subsuelo de la plaza los restos de una casa que, según las primeras estimaciones, es anterior a 1181, la fecha oficial en la que el rey Sancho VI de Navarra -conocido como Sancho el Sabio-, fundó la ciudad. Al mismo tiempo, estas prospecciones sirvieron para rescatar viejas tuberías y un puente de piedra de los siglos «XV ó XVI».
A la espera
Los arqueólogos calificaron estos descubrimientos como «sorprendentes» en su informe provisional y después continuaron con los sondeos. En ese momento, el Ayuntamiento adelantó que preservaría esos hallazgos «si se confirmaba su valor», lo que abría las puertas a una posible modificación del proyecto inicial de reforma de la plaza.
El Ayuntamiento espera contar con el informe arqueológico final a lo largo de este mes, aunque los resultados del Carbono 14 que servirán para poner fecha a los hallazgos no estarán listos «hasta dentro de seis o doce meses», tal y como desvelaron a este periódico los responsables de Gesarke.
Las obras de reforma, que están valoradas en 2,4 millones de euros, durarán cuatro meses y tres semanas. Los posibles retrasos serán multados con 3.018 euros por día de demora, un castigo récord en Vitoria.
Según el proyecto inicial, las constructoras renovarán el pavimento del rincón más fotografiado de la ciudad, que además estrenará modernos bancos, papeleras, farolas y fuentes luminosas. El monumento a la Batalla de Vitoria no se tocará, pero sí desaparecerán los jardines que lo rodean, que se sustituirán por parterres.
i.cueto@diario-elcorreo.com









