
La franja de edad más interesada en participar en la experiencia fue la de las personas que tienen entre 18 y 25 años. Ellos también fueron quienes arrojaron los peores resultados, dado que el porcentaje de jóvenes que dio positivo superó el 56%, casi diez puntos por encima de la media. Por fortuna, la mayoría de quienes sobrepasaron los niveles en esta franja de edad, 123 personas, no tenían previsto conducir, ya que sólo diez de los participantes manifestaron que se habían trasladado hasta Llodio al volante de sus coches.
La experiencia, puesta en marcha por el Gobierno vasco en varias ciudades vascas durante el verano con motivo de las fiestas, sólo se realiza entre los mayores de edad. Las mediciones se realizan con alcoholímetros digitales por parte de tres técnicos especializados. Antes de comenzar, se recabaron detalles de interés acerca de los participantes, como su edad, si habían consumido alcohol o si habían conducido.
Información
Una vez realizada la prueba, a todos los participantes se les ofreció información acerca de su nivel de alcoholemia y de la repercusión que podía tener en la conducción. A las personas que dieron positivo, independientemente de su nivel, se les ofreció información acerca del número de consumiciones que habían realizado y del volumen de alcohol que presentaban, así como del tiempo que debían esperar para conducir.
Llodio ha acogido esta iniciativa por primera vez y el departamento de prevención de drogodependencias esperan que se pueda repetir en próximas ediciones.









