La traslación territorial de esta caída es diversa y «se encuentra condicionada por la desigual distribución que tiene el sector en las diferentes demarcaciones y comarcas». Así, es la provincia de Barcelona, donde se concentra el 92% de la afiliación, la que más ha acusado este descenso. Según el informe de la caja catalana, Barcelona ha perdido en estos últimos seis años 3.369 afiliados, lo que supone un descenso relativo del 6,5% y representa un 96,4% del total catalán.
Destaca la intensa caída de los afiliados en Lérida, con un valor absoluto que se ha reducido casi a la mitad (desde 1.061 a 560, un 47,2%) y que refleja el cierre de una gran empresa del sector -Lear en Cervera-.
En Gerona, por su parte también se registra un balance negativo en la cifra de afiliados, con una pérdida del 8,3% (204 efectivos).





