Un portavoz militar señaló que los aviones ensayan disparos con cohetes de crucero, capaces de portar cabezas nucleares. La misma fuente aseguró que se están empleando además aparatos cisterna Il-78 para suministro de combustible en vuelo. El jefe del Estado Mayor, el general Yuri Baluyévski, manifestó ayer que «Rusia tiene y tendrá el armamento más fiable y poderoso del mundo». Según sus palabras, «esas armas garantizarán la vida en paz de nuestros hijos y nietos».
El presidente Putin anunció el 17 de agosto la reanudación de los vuelos de los bombarderos de largo alcance, habituales durante la guerra fría e interrumpidos tras la desintegración de la URSS. En clara referencia al Polo Norte, Putin alertó de que «los vuelos se llevarán a cabo sobre las zonas de interés económico y de mayor actividad marítima de nuestro país».
En lo que va de año, Moscú ha amenazado con apuntar sus misiles nucleares a las ciudades europeas, ha advertido que podría instalar lanzaderas atómicas en Kaliningrado y ha insinuado que Bielorrusia podría acoger sus armas de exterminación masiva.







