En los últimos meses, los encargos se le han multiplicado por dos. «Se está poniendo de moda hacer murales en los comercios», reconoce. Precisamente, su última obra le ha costado once horas de trabajo cada día durante una semana. «Esto es algo serio. Muchos vienen a preguntarnos si les haríamos un mural, pero cuando les dices lo que cuesta, se echan atrás. Pero tienen que entender que éste es un trabajo como otro cualquiera y que los materiales cuestan dinero», reclama.
'Mate', del grupo Extralargos, también es un experimentado y apasionado del graffiti. Para él, este aumento de encargos es «una moda que va y viene».
Aunque en el colectivo no reciben tantos encargos de comerciantes, las instituciones sí acuden a ellos para trabajar en la recuperación urbanística de ciertas zonas de la ciudad. «A pesar de hacer algunos trabajos, en España, es imposible vivir sólo del graffiti», admite.







