Los hechos ocurrieron al mediodía. Varios guardias urbanos observaron junto a una tienda unas macetas y un cartel que habían sido colocados entre un bolardo y una piedra redonda y requirieron a la persona que se encontraba en el local que los retirara.
Sin embargo, la mujer no sólo desobedeció de forma reiterada esa orden, sino que mantuvo un comportamiento «irrespetuoso» con ellos y llegó a llamarles «payasos». Los efectivos policiales le pidieron entonces que se identificara pero ella se negó insistentemente. Y, tras comunicarle que estaba detenida, la mujer «se resistió de forma activa» a que le colocaran los grilletes e intentó abandonar el local. Finalmente, fue arrestada por desobediencia y resistencia.







