
Tras ganar las elecciones y hacerse con la Alcaldía, Lazcoz ha pretendido desde un primer momento mantener a Otaola en el cargo, pero se ha topado con las dudas planteadas por PP y PNV.
Entonces comenzaron los cálculos matemáticos. La reelección de Otaola exige el voto favorable de una mayoría cualificada del pleno. Es decir, tres quintas partes del Ayuntamiento -17 de los 27 concejales-. Dicho de otra forma, los socialistas lograrían su objetivo si lograban el apoyo de los populares o, en su defecto, de los peneuvistas más EB-Aralar.
Un foro
Al final triunfará la segunda opción. El PNV adelantó ayer que apoyará la reelección de Otaola, a la que se sumarán EB-Aralar y EA. En todo caso, la formación jeltzale -que en junio exigió «una reflexión» sobre la necesidad de que Vitoria mantenga la figura del Síndico- adelantó que el 'sí' de sus concejales está condicionado a la aplicación de una nueva medida que anunciará hoy mismo.
Así pues, la formación que lidera Mikel Martínez ha eliminado sus reticencias tras negociar con los socialistas la puesta en marcha de «una nueva herramienta de participación ciudadana» que complementará «y potenciará» la labor del Defensor del Vecino.
Según ha podido saber este periódico, PSE y PNV impulsarán un nuevo foro en el que los políticos analizarán las quejas de los vitorianos. No obstante, los portavoces de ambos partidos evitaron confirmar este extremo.
Vitoria fue la primera capital vasca en contar con la figura del Defensor del Vecino. Javier Otaola fue nombrado Síndico de la capital alavesa el 15 de febrero de 2002. Su mandato era de cinco años, prorrogables sólo en una ocasión.
Otaola, letrado bilbaíno de 51 años, está afincado en la capital alavesa desde 1984 y es escritor y maestro masón. Su función se basa en fiscalizar la actuación del equipo de gobierno y en evitar que las acciones municipales no menoscaben los derechos de los ciudadanos.







