Con el fin de que los conductores cumplan la nueva normativa, patrullas de la Guardia Civil instalarán radares móviles de forma periódica en cuanto se cambie la señalización, una operación prevista para los próximos días. Será entonces cuando la medida entre oficialmente en vigor.
Los diez kilómetros que separan El Haya, en el límite de la provincia con Vizcaya, de la primera entrada a Castro Urdiales sur se han convertido en un punto problemático para los 45.000 conductores que atraviesan a diario el citado tramo en uno u otro sentido. En lo que va de año se han registrado 176 siniestros en la zona, una cifra que supone casi la mitad de los 370 que se han producido durante estos ocho meses en toda la A-8 a su paso por Cantabria.
Ante tales datos, la Comisión de Tráfico y Seguridad Vial, compuesta por responsables de la Jefatura Provincial de Tráfico, la Demarcación de Carreteras del Estado, la Guardia Civil, la Dirección General de Carreteras del Gobierno regional y colectivos de conductores, decidieron ayer rebajar el límite de velocidad hasta los 100 kilómetros por hora.
Las malas condiciones meteorológicas y el exceso de velocidad han propiciado que en los últimos meses se haya producido «un repunte considerable» de accidentes en la A-8 a la altura del municipio costero.









