Las agujas de coser se descubrieron en una prueba de rayos X después de que Luo Cuifen, de 29 años, fuera a un hospital de la provincia de Yunnan (sur) preocupada porque orinaba sangre.
Ahora, los médicos tienen la intención de operarla para extraer todas las agujas que sea posible, pero se enfrentan a "grandísimas dificultades" ya que las imágenes muestran que algunas están incrustadas en órganos vitales, incluidos los pulmones. También tiene en el cuello, cerca de arterias, y una en el cerebro rota en tres pedazos.
Luo, que procede de una comunidad pobre, dijo que los médicos ya le retiraron dos agujas cuando era pequeña y que hasta ahora no había tenido problemas de salud.
En la China de la política del hijo único, dada la tradicional preferencia por el varón -que sigue especialmente presente en el medio rural-, las informaciones de infanticidio y abortos de niñas siguen siendo comunes.





