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ÁLAVA
Cien mujeres que viven en pueblos trabajan gracias a que paradas cuidan su hogar
Este plan pionero arrancó en Zuia y Ayala, y se quiere extender a Salvatierra y Nanclares La Diputación subvenciona un porcentaje de la Seguridad Social de las empleadas
08.09.07 -
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Cien mujeres que viven en pueblos trabajan gracias a que paradas cuidan su hogar
Roberto, un vecino de Murgia, observa cómo Ana cambia el pañal a Andrés, mientras Pablo juega a su aire. / BLANCA CASTILLO
Conciliar la vida laboral y familiar es todo un reto para las parejas con niños pequeños o padres dependientes. Conseguirlo cuando se vive en un pueblo tiene dificultades añadidas por dos motivos: la casi inexistente oferta de guarderías y las mayores dificultades para encontrar una empleada doméstica.

Ambas carencias no han pasado desapercibidas para la Red de Mujeres del Medio Rural de Álava, una entidad creada hace ocho años para promover una igualdad de oportunidades real entre los dos sexos y favorecer el desarrollo de los pueblos. Muy al contrario. Al comprobar que este problema supone un serio hándicap para favorecer el asentamiento de nuevos vecinos en los pequeños núcleos de población, han puesto en marcha un plan pionero, denominado Etxezain. Consiste en facilitar una empleada a las familias. La intermediación gratuita de la asociación permite, además, emplear a mujeres paradas de los pueblos que quieren trabajar.

En poco más de dos años, un centenar de hogares de poblaciones muy pequeñas se han visto beneficiadas de esta novedosa iniciativa. Edurne Ibarrola, una vecina de Murgia impulsora de la Red de Mujeres, es la responsable de canalizar las demandas. «Estamos muy satisfechas de cómo se está desarrollando esta idea porque se está cumpliendo el doble objetivo que nos propusimos: facilitar la conciliación de la casa y la familia con el trabajo y promover un trabajo a mujeres del ámbito rural que quieren insertarse en el mundo laboral. Muchas no buscan sólo ganar dinero, sino que valoran y mucho el hecho de salir de casa, una vez que han criado a sus hijos».

Esta circunstancia explica que el perfil de la trabajadora doméstica sea fundamentalmente el de una persona de algo más de cuarenta años, cuyos vástagos ya vuelan por su cuenta, y que en numerosas ocasiones tuvo una ocupación remunerada antes de casarse. Además, mujeres inmigrantes que viven en los pueblos empiezan a encontrar trabajo a través de Etxezain. «En algunos de estos casos, el contrato de trabajo les permite iniciar los trámites para regular la situación», detalla Ibarrola.

Salvatierra y Nanclares

Desde 2005 hasta ahora, alrededor de sesenta mujeres han conseguido un empleo. Son menos que las familias atendidas porque algunas de ellas trabajan en más de una casa. El plan dio sus primeros pasos en la comarca de Zuia y después de implantó en Ayala. El reto ahora es ponerlo en marcha en las zonas de Salvatierra y Nanclares de la Oca.

La Diputación, a través del Departamento de Bienestar Social, respalda el proyecto al garantizar que todas las empleadas cotizan a la Seguridad Social. Así, les subvenciona un porcentaje de la cuota hasta que logran trabajar un número suficiente de horas como para pagarse íntegramente como autónoma. Tal y como establece la ley, si en una misma casa se trabajan veinte o más horas semanales, las familias están obligadas a correr con este gasto.

Las condiciones laborales siempre son puestas por 'Etxezain' y «son inamovibles», lo que evita discusiones entre el empleador y la persona contratada. El precio de la hora trabajada varía en función del tiempo de contratación. Edurne Ibarrola asegura que se logran unos salarios «dignos».

Además, durante las primeras semanas, la Red de Mujeres realiza un seguimiento para garantizar que tanto la familia como la trabajadora están a gusto. «Nuestro único lema es facilitar a nuestros convecinos a una persona que dejaríamos trabajar en nuestra casa. Si no lo vemos claro, no hacemos la intermediación», resalta Ibarrola.

Más información

Red de Mujeres del Medio Rural

945 43 02 43 y 656 70 06 91

www.mujeresruralesalavesas.org
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