
El Consistorio ha recibido de hecho numerosas quejas de ancianos. Alegan que dificultan sus paseos diarios. «En algunos casos han llegado incluso a perder el equilibrio y caerse», detalló ayer el alcalde, Patxi Lazcoz.
Por ello, el equipo de gobierno municipal se puso en contacto con la ONCE para buscar una alternativa. Así, el Ayuntamiento ha decidido cambiar el modelo de firme pododáctil por otro que asegura la «comodidad» de todos los vecinos, independientemente de su edad y condición física.
Las primeras baldosas del nuevo modelo se colocarán en los pasos de peatones de Txagorritxu. Para este propósito, la junta local aprobó ayer invertir 178.000 euros en el barrio. Además, Vitoria destinará 499.000 euros para reformar la calle Uribeguela y 109.000 a mejorar el firme de Zumabide y Comandante Izarduy, entre otras.







