Acabamos el día mirando la televisión. Una jornada que empezó muy pronto para nosotros, la expedición francesa. A las 9.30 horas ya estábamos entrenando. Así hasta las once. Y es que la organización no nos permite a las selecciones ejercitarnos más tiempo. En ese momento, se acabaron las emociones para nosotros. Nos hemos aburrido bastante. Y eso es negativo en el baloncesto: no tienes nada que hacer, empiezas a pensar en la competición, en los rivales, en los próximos partidos... hasta acabar nervioso.
El día lo pasamos mirando varios vídeos de nuestro próximo rival, Alemania, y hablando con los medios de comunicación... Al final, hasta nos fuimos de compras por Madrid varios compañeros. ¿Sabéis qué me compré? Dos videojuegos de la PSP, para no aburrirme más durante este Eurobasket. Y nada de juegos de baloncesto. Ya basta de darle tantas vueltas a este deporte.
Hoy nos enfrentamos a Alemania. El único resultado que se nos pasa por la cabeza es ganar. Si queremos pasar de fase hay que vencer todos los partidos que quedan. En los vídeos que nos ha puesto el entrenador, hemos podido ver a un equipo muy bueno con un jugador excepcional, Dirk Nowitzki, de los Mavericks. Tiene una media de casi 30 puntos por partido. A ver cómo lo paramos... Ésa es nuestra gran duda. Lo tenemos claro: sólo ganaremos si él, que juega en la NBA, anota menos de quince puntos. Ojalá le frenemos.





