
SU PERFIL
-¿Es posible recuperar la normalidad después del fallecimiento de Antonio Puerta?
-No hay otra. Desgraciadamente Antonio no vuelve y nosotros tenemos que seguir para adelante, aunque, evidentemente, ha dejado una huella imborrable. Es difícil, ha influido mucho en el ánimo de todos, pero tenemos que seguir.
-Si para el fútbol español ha sido muy duro, para los integrantes del Sevilla...
-Brutal. Algo que no se entiende. Es la vida y a veces nos da esas desgraciadas sorpresas. Y hay que aceptarlo.
-En lo personal le tocó de cerca, un jugador 'criado' por usted.
-Sí. Aparte de ser jugador mío y de ser un abanderado de la cantera del Sevilla, era mi amigo y lo he sentido de una forma muy especial. Como amigo, como entrenador y como profesional del fútbol. Me ha afectado bastante.
-Como dice, no queda otra que seguir. ¿Los buenos resultados, al menos, suponen un empujoncito anímico?
-Sí. Las victorias hay que trabajarlas y cuando las consigues estás contento y te distraes un poco de los problemas y de los agobios. Los resultados ayudan a superar los malos momentos, aunque estos momentos tan importantes no se olvidan. Pero, bueno, los resultados te dan un poco de vida.
Ilusión por oficio
-En dos jornadas han dejado claro que no van a ser comparsa en la categoría.
-Todavía es pronto. No le tenemos, ni mucho menos, cogido el pulso a la categoría. Hemos hecho un gran trabajo y nos están saliendo bien las cosas, pero hay que seguir. Este filial está hecho con vistas a sacar jugadores para el primer equipo y no para buscar una clasificación. Pero, como personas que nos gusta ganar, vamos a intentar lograr todas las victorias que podamos y a ver dónde estamos al final.
-¿Cuáles son las principales diferencias entre categorías?
-La diferencia es que implica más calidad, más físico, menos margen de error... La Segunda B dista mucho de la Segunda A. Aquí hay muchísimos jugadores que han jugado en Primera y magníficos futbolistas que podrían estarlo. Estamos hablando de fútbol profesional, de élite y de equipos que, en la mayoría de los casos, buscan el ascenso a Primera.
-¿Cómo es este filial?
-Tenemos tres jugadores extranjeros y algunos futbolistas más veteranos, de 24 años, pero que no han jugado en Segunda nunca. Tenemos la suerte de tener en la plantilla una gran mayoría de jugadores de Sevilla. Somos un recién ascendido que tenemos el perfil de cualquier filial, de intentar formar jugadores de cara al primer equipo.
-¿Teme que le pueda pasar factura la falta de experiencia?
-Esperemos que no. La experiencia hay que ir adquiriéndola domingo a domingo. Vamos a intentar hacer las cosas bien y, a falta de oficio, las vamos a hacer con mucha ilusión.
-¿Tiene un estilo parecido al del primer equipo?
-Lo intentamos. Tratamos de copiar su sistema, su juego, sus características, su filosofía... Pero ellos son jugadores ya hechos, firmados para buscar buenos resultados en todas las competiciones, y nosotros buscamos un perfil de futbolista que pueda llegar a ser como ellos, pero que necesita un período de adaptación y de formación.
-¿Y un espíritu parecido al que tenía su entrenador cuando jugaba?
-(Risas) Todos intentan defender la camiseta con orgullo, como hemos hecho otros antes, pero tratamos de que sean superiores y de que vayan mejorando.
-Mirando al próximo partido, ¿qué podemos esperar?
-Disputado. Como todos. En caso de que no haya una catástrofe, será un resultado corto entre dos equipos que van a salir a por la victoria.
-Horario de misa...
-Es el habitual del filial, al que están acostumbrados los seguidores del Sevilla Atlético, y cuando podamos jugaremos a esa hora.
Respeto al Alavés
-¿Cómo ve al nuevo Alavés?
-Quiere volver a ser lo que era y tiene equipo para ello. Le veo con categoría, experiencia, oficio y solera. Le avala su historia. Es un equipo serio y difícil.
-En Vitoria se habla de una temporada de transición. ¿Hasta dónde puede llegar?
-Tiene jugadores para estar arriba. Astudillo, Gaspar, Mena, Tarantino, Samuel, un magnífico futbolista aunque venga de Segunda B... No hay que lanzar las campanas al vuelo, que es algo que se vende mucho en Segunda, pero el Alavés es un histórico y puede hacer cosas. Me merece muchísimo respeto.
-Aganzo le da un salto de calidad. ¿Le preocupa?
-Sí, pero me preocupan todos. No podemos centrar nuestro fútbol en un jugador porque sería una filosofía equivocada para formar futbolistas. No podemos tener temor al adversario, esa filosofía no encaja en un filial. Tenemos que salir a dominar el partido y, si no podemos, que no nos dominen ellos.
-Se refuerza con Fazio, pero pierde a Crespo y Alfaro, con la sub'21. El baile de nombres es el peaje que tienen que pagar los filiales.
-Y la injusticia de los calendarios. No se juega la Primera porque se van los internacionales y en Segunda también hay y no se para. Es muy injusto.
-¿Cómo está viendo la categoría de plata esta temporada?
-Fuerte. No hay ninguna 'perita en dulce', todos los equipos son muy importantes y es una categoría complicada porque la mayoría de los equipos parte con la ilusión de ascender. No puedo dar favoritos porque todos me merecen un gran respeto y seguro que me dejaría alguno.





