
-Los centros de Kristau Eskola nunca han eludido su responsabilidad ante la inmigración. Representamos al 30% del sistema educativo (el 48% de alumnos va a la pública, y el 20 % restante se reparte entre ikastolas, cooperativas y colegios de diferentes índoles), y tenemos en nuestras aulas al 28% del alumnado inmigrante. Acogemos al 87% de los inmigrantes que estudian en la red concertada. Pero consideramos fundamental que todos los centros cuenten con los mismos medios para hacer frente a necesidades análogas.
-Las escuelas públicas tienen más recursos personales y materiales, pero lo cierto es que la red concertada acapara a más de la mitad de los alumnos vascos. Euskadi es la única comunidad con una red concertada tan potente. ¿Cuál es el secreto?
-Valoramos muy positivamente la pluralidad en la oferta educativa existente en Euskadi, en la que la mayor parte de las familias pueden escoger libremente el proyecto educativo. Pero también consideramos fundamental que todos los centros que conformamos el sistema de enseñanza vasco tengamos acceso a los mismos recursos para que las familias tengan las mismas oportunidades.
-¿Sin tener en cuenta a qué red pertenece cada colegio?
-Los colegios, al margen de si son concertados o públicos, deben recibir los recursos según los servicios que prestan y a dónde llegan. Iguales recursos para servicios análogos.
-El currículum vasco permite a los colegios dar más horas de clase. ¿Sus centros lo harán?
-La autonomía de los centros es algo totalmente compartido por la comunidad educativa. Lo básico, los mínimos horarios, los establece la Administración, pero hay que dejar libertad a los centros para conseguir otros objetivos. Cada colegio tiene que tratar de responder a lo más eficaz para su tipo de alumnado.







