
Los hosteleros salían así al paso de las críticas de las asociaciones vecinales, molestas por el elevado número de cierres de tiendas y otros negocios, sobre todo en los barrios. Con los datos en la mano, su gerente, Rafael Ugarte, asegura que la caída del negocio ha afectado de manera similar a bares y restaurantes, y también a la ocupación hotelera, que bajó diez puntos. «Hemos pasado desde el ya raquítico 63,9% de 2006, a un desalentador 54%, lo que supone un 15% de descenso. En definitiva, hemos tenido un pésimo verano», recalcó.
El responsable del sector considera que hacer el agosto «en Vitoria es cada vez más difícil para los hosteleros». Y eso pese a que, según sus datos, más de la mitad de los establecimientos -hasta un 55%- abrió sus puertas ese mes. Sin embargo, los titulares de los negocios alegan que esa «apuesta clara» y el «esfuerzo» que conlleva no han reportado ningún fruto. Tanto que no dudan en avanzar desde ahora que con esos resultados «es lógico pensar» que el próximo verano abrirán menos establecimientos.
Los hosteleros admiten que el último mes ha estado marcado por «una climatología inestable», un factor que señalan, no obstante, beneficia también a las zonas del interior, como Vitoria, al «alejar al turista de las costas». Sin embargo, la asociación pone énfasis en el «flojo» balance final de La Blanca. A su juicio, las dos primeras jornadas fueron muy «satisfactorias» por caer en fin de semana. Sin embargo, luego dieron paso a un «desarrollo y fin de fiestas mucho más flojos que otros años».
«Reabrir el debate»
Este análisis sirve al colectivo para insistir en la necesidad de «reabrir» el debate sobre el adelanto de las fechas de La Blanca. A su juicio, esta cuestión debe ser abordada por la Mesa de Turismo de la ciudad, junto a otras más polémicas como los horarios de cierre o las aperturas en agosto. El Ayuntamiento recogió el guante. La concejala de Comercio, Isabel Martínez, se mostró dispuesta a analizar estos temas. «Queremos ir de la mano del sector y este mismo mes se reunirá la mesa», avanzó.
Sin embargo, los responsables municipales estuvieron más cautos sobre un posible adelanto de las fiestas. Lazcoz ya dijo que, aunque estaba «abierto» a hablar, era partidario de «conservar la tradición», en referencia al 5 de agosto. Una valoración en la que coincidieron ayer los líderes de la oposición. El ex regidor popular Alfonso Alonso abogó por «colaborar» con los hosteleros en la organización de «más actividades para potenciar» La Blanca, pero sin mover fechas. El nacionalista Mikel Martínez recordó que el PNV apuesta por un debate e «incluso por una consulta popular» sobre este tema, pero siempre «manteniendo el corazón del día 5».
Por otra parte, el Ayuntamiento de Bilbao ayudará a algunos hosteleros a enjugar sus «pérdidas económicas» por la desastrosa climatología durante la pasada Aste Nagusia. El Consistorio devolverá los 30.000 euros que aportaron 50 establecimientos por la colocación en la vía pública de terrazas.









