
El concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, lanzó ayer esta advertencia al constatar que el dueño de la estación de la Avenida «no ha cumplido el compromiso» fijado en el convenio con el Ayuntamiento, que exigía que el empresario desmantelara la gasolinera. «Ese plazo acabó el 15 de junio y sólo se ha quitado la marquesina y algo más. Es un acto de cicatería», afirmó el edil.
Venta «millonaria»
Además, el concejal dijo que el convenio de traslado adolece de un «grave desequilibrio». Según ese documento, el Consistorio se encargaría de invertir 46.238 euros en descontaminar el suelo, pero esa cifra «será mayor y queremos ver si podemos exigir al propietario que pague el resto».
Por su parte, el portavoz del PNV, Mikel Martínez, preguntó al edil sobre la posibilidad de que el empresario haya vendido la nueva gasolinera de Zabalgana, lo que podría haber provocado «plusvalías millonarias». El teniente de alcalde respondió que, curiosamente, la licencia de derribo de la instalación de la Avenida fue solicitada por Cepsa, y no por el particular.
Este periódico contactó con el aludido, quien no confirmó la venta de los surtidores. «Sólo diré que yo no especulo. Cambié un negocio consolidado por una campa en las afueras», lamentó.









