Azkarate defendió que el traspaso de esa institución constituye una «necesidad inaplazable» para luchar contra la siniestralidad laboral. Recordó al respecto que el Gobierno vasco aprobó a principios de julio el Plan Director de Seguridad y Salud Laboral 2007-2010 con el objetivo de «dar solución al dramático problema de la siniestralidad» en los puestos de trabajo.
El esfuerzo conjunto de empresarios, patronales, trabajadores, sindicatos y administraciones -añadió- es un instrumento imprescindible para «intentar reducir los costes humanos y sociales que ocasiona la siniestralidad laboral». A su juicio, la transferencia de la competencia para realizar inspecciones que permitan comprobar el cumplimiento de las medidas de protección y prevención previstas legalmente constituye una de las claves para mejorar la eficacia de la lucha contra la siniestralidad laboral.





