Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

nuevas ofertas de ocio
Regalos con adrenalina
Una nueva generación de empresas permite sorprender en cumpleaños y despedidas con emociones tan fuertes como pilotar una avioneta y nadar entre tiburones blancos
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Regalos con adrenalina
Un osado cliente saluda desde la avioneta antes de despegar. / E. C.
¿Está cansado de regalar siempre lo mismo y quiere sorprender a su pareja? Está usted de suerte. En los últimos cuatro años han abierto sus puertas en España cinco empresas que intentan ofrecer a sus clientes productos muy especiales para sus seres queridos, todas ellos con una filosofía en común: regalan experiencias. Y además, de lo más emocionantes. Las actividades que ofrecen pasan desde conducir una avioneta, hasta pilotar un bólido monoplaza, pegarse un baño en leche de burra o nadar con tiburones blancos. Esto es sólo el principio de una larga lista de lo que se convierte en una experiencia inolvidable. «Jugamos con los sueños y la ilusión de la gente», resume Mónica Hodgekins, directora comercial de 'Muchomasqueunregalo.com', la primera empresa de este tipo que se creó en España. Y vaya si lo hacen.

La idea de preparar los regalos de los clientes está «importada» de Gran Bretaña, país donde operan más de doscientas empresas de este tipo. De hecho, los fundadores suelen ser personas que vienen del extranjero y que se han instalado en España porque vieron un mercado emergente. «Observé cómo funcionaban en Gran Bretaña y me di cuenta de que había un hueco muy grande aquí, así que me animé. De eso hace ya más de dos años y han pasado por nuestra empresa más de mil clientes», comenta David Yorke, británico fundador y director gerente de 'Emocionday.com'.

El secreto de estas actividades es que ofertan «algo diferente», y además, los clientes participan activamente de las experiencias. «No se trata de algo pasivo. Al contrario, queremos que la gente se involucre y disfrute con su regalo», aseguran desde 'Emocionday.com'. A ellos acuden personas de todo tipo . «Hay que diferenciar entre clientes y participantes. Los primeros son en un 80% mujeres que buscan nuevas experiencias para sus parejas, aunque también vienen hombres que se 'autorregalan' las actividades que les apetece practicar», argumenta.

«No tenemos límite»

Este nuevo mercado está en pleno auge. Yorke reconoce que sólo en julio han batido todos los récords de ventas, por lo que se muestran muy optimistas para el futuro. «No tenemos límite porque todo el mundo tiene cumpleaños, Navidades, Reyes, aniversarios..., por lo que previsiblemente seguiremos creciendo», reconoce satisfecho.

Las empresas del sector coinciden en puntualizar que las experiencias más demandadas tienen que ver con la conducción. «A raíz de que Fernando Alonso haya impulsado la Fórmula Uno, se ha convertido en una de las actividades estrella, muy seguida del pilotaje de avionetas», comenta el británico.

Eso sí, sólo son aptos para los bolsillos solventes, aunque desde las empresas se insiste en que el precio - pueden oscilar desde los 30 euros de un paseo en bicicleta hasta los 18.000 de vuelos en jets supersónicos en Rusia- no es un problema. «Tenemos un Fórmula Uno en Montmeló que cuesta unos 3.000 euros y tiene muchas solicitudes», detalla la directora de comunicación de 'Muchomasqueunregalo.com', que asegura que los vascos somos los terceros en la lista, por detrás de catalanes y madrileños, que se embarcan en estas aventuras.

Sin embargo, no sólo los más valientes tienen su oportunidad de disfrutar de un regalo diferente, ni tampoco únicamente los más jóvenes. «Ofertamos desde catas de vinos, muy solicitados por adultos, como una experiencia muy solicitada por los más mayores: saltar en paracaídas, una ilusión que muchos cumplen en su vejez», señala Hodgekins.

A pesar de la amplia oferta de actividades, lo cierto es que, algunas veces, los clientes proponen cosas que no se encuentran dentro del catálogo, pero que luego, con el tiempo, se incorporan. «Una vez, un joven quiso pedir matrimonio a su pareja en un globo aerostático y no lo teníamos. Al final, lo conseguimos y se prestó el servicio», resume.

Así que ya saben, si quieren sorprender a su madre con un vuelo en globo o un masaje con chocolate, o a su pareja con una mañana montados en una moto acuática, o si simplemente quiere huir de la tensión del día a día con una sesión de vuelo en parapente, ya sabe a dónde dirigirse. Porque además, si no le gusta, se lo cambian por otro.
Vocento
SarenetRSS