El 'número dos' del Gabinete Agirre dejó abierta la puerta a un posible incremento de plazas. Tampoco concretó cuántos de esos puestos se destinarán a la promoción interna de los funcionarios. «Se trata de completar las necesidades, pero no se puede adelantar más», señaló. Rodríguez sí aclaró que los exámenes tendrán lugar el próximo año, aunque sin especificar plazos. «Aún no se ha elaborado el calendario», insistió. En la actualidad, la plantilla de funcionarios de la Diputación alcanza las 900 personas, entre fijos y eventuales.
La última oferta pública de empleo de la Diputación tuvo lugar en diciembre de 2005. Entonces, el Gabinete Rabanera convocó 186 puestos en el Instituto de Bienestar Social a los que optaron 4.484 personas.
Al presentar las líneas maestras de su departamento, el titular de Administración Foral anunció también la puesta en marcha de planes para impulsar el uso del euskera en la institución. En esta línea, la Diputación reforzará el servicio de traducciones para que todos los documentos «salgan» en castellano y euskera. Claudio Rodríguez apostó además por facilitar la euskaldunización de los trabajadores forales «mediante planes de formación que permitan mantener viva la Administración».
Ventanilla única
El diputado peneuvista se marcó como reto para esta legislatura la modernización de la institución foral. Y en ese objetivo jugará un papel importante la puesta en marcha de una ventanilla única, «que es hacia lo que debemos tender», enfatizó. «Es necesario simplificar y racionalizar el modelo administrativo», recalcó.
Para ello, recordó, será necesario dotar a la Diputación de «una infraestructura común que permita a las distintas unidades administrativas incorporar el expediente electrónico en sus tramitaciones».









