Desde el siglo XVIII se conoce el lugar por la aparición de una lápida, calificando al poblado como de romano. Hace casi cuarenta años se produjo una intervención arqueológica en el lugar que dio lugar a gran cantidad de materiales y estructuras «que nos llevan a unas cronologías que van del Bronce Final al Hierro I y II», informó el Ejecutivo vasco.
Azkarate instará ahora a Alegría para que adecúe la normativa urbanística municipal a las prescripciones previstas por la Ley. Las intervenciones que deban realizarse sobre el área afectada «quedarán sujetas a la autorización de los órganos competentes de la Diputación».









