La euro-orden aceptada es consecuencia de un auto del juez Ismael Moreno que imputa a Arzalluz los cargos de tentativa de asesinato terrorista y estragos terroristas. Estas calificaciones aluden al atentado con explosivos perpetrado el 28 de febrero de 2002 en Portugalete que causó heridas a la teniente de alcalde de ese municipio Esther Cabezudo y a su escolta, Iñaki Torres.
La bomba, con una carga de 20 kilos de dinamita, había sido disimulada en un carro de la compra y fue activada mediante control remoto. El dispositivo fue colocado en la vía pública por Jon Kepa Preciado y Jon González, según el sumario.
Arzalluz Goñi (San Sebastián, 1976) ya ha sido condenado a un total de 82 años de prisión por la Audiencia Nacional en cuatro juicios celebrados durante los meses en que fue entregado temporalmente por Francia, a partir de noviembre de 2005. Esas causas se refieren al atentado contra la discoteca Txitxarro de Deba en setiembre de 2000, el cuartel de la Guardia Civil de Agreda (Soria) en julio de ese año, la tentativa de asesinato del dirigente socialista Eduardo Madina en Sestao en 2002 y los arsenales descubiertos en pisos de Amorebieta y Galdakao entre 2001 y 2003.







