La nueva ordenanza municipal sobre vivienda tasada que ha diseñado el equipo municipal de gobierno para regular la adjudicación y el uso de estos pisos fija en un mínimo de 15.100 euros la retribución anual de los ciudadanos que quieran optar a una de estas casas de precio controlado. El máximo de las ganancias salariales de los aspirantes lo sitúa en 43.000 euros, una cantidad que, sin embargo, «podrá variar en función del lugar de la ciudad en que se construya la promoción de turno», explicó ayer el teniente de alcalde, Juan Carlos Alonso.
El Gabinete Lazcoz ha fijado un plazo de quince días para que los grupos hagan sus aportaciones a la normativa antes de su debate y posterior aprobación. El texto asume las líneas básicas de la Ley del Suelo, a la que el Parlamento dio luz verde en julio de 2006.
El documento especifica que las futuras promociones tasadas de la ciudad podrán incluir viviendas de alquiler, en derecho de superficie por un tiempo determinado o de plena propiedad. Todas ellas se adjudicarán en sorteos públicos.