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La Rioja

DEPORTES LA RIOJA
Con la suerte de cara
Un gol de Candelas en el tiempo añadido en el único tiro entre los tres palos del Logroñés en el segundo tiempo le da un triunfo injusto ante el Conquense
08.10.07 -
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Con la suerte de cara
EN EL ONCE. Eneko regresaba a la titularidad cuatro jornadas después. / FOTOS: RAFAEL LAFUENTE
El Conquense no mereció perder. Hasta el empate hubiera sido un resultado ingrato. Pero, cosas del fútbol, el Logroñés sumó su tercera victoria en Las Gaunas ante un rival que perdonó en exceso y que dejó vivo a un bloque local grogui durante gran parte del primer tiempo. No sólo eso, además permitió que los blanquirrojos anotaran en casi la única oportunidad de la que gozaron en el segundo tiempo -Santamaría controló mal cuando se presentaba ante Sebas-. Justo cuando ambos equipos daban por bueno el empate: uno se resignaba por las ocasiones marradas, Conquense; y otro, volvía a mantener la portería a cero por segundo domingo consecutivo.

Pero apareció Candelas. Minuto 92. Ubis amortiguó un balón y se la dejó al menor de los García León para que probara fortuna desde la frontal. El blanquirrojo amagó y salvó los intentos de dos jugadores manchegos por rebañar la pelota. Sin tiempo que perder se la puso en la izquierda y vio portería. La ajustó tanto que Sebas no pudo hacer nada. Carrera y dedicatoria.

Pero la victoria no debe ocultar las debilidades de un Logroñés frágil, vulnerable, incapaz de robar balones, impasible ante las acometidas rivales. De hecho, en los primeros veinte minutos el Conquense le sacó los colores a la zaga riojana. Lo curioso es que lo hizo en el apartado individual más que en el colectivo, que también. Cristian fue un puñal por su banda derecha y Zeki pudo dar buena muestra de ello en los cuatro minutos iniciales, ya que el blanquinegro pudo haber marcado hasta en tres ocasiones: no se creyó que se quedaba solo, cruzó en exceso y envío al larguero.

Javi Gómez fue una pesadilla para un Galiano fuera de sitio e incapaz de anticiparse. El jerezano tardó 39 minutos en ganarle una acción. Como consecuencia, su rendimiento no fue el habitual de un expeditivo central. Juanma también superó a Eneko. El vitoriano no podía explotar su fortaleza en el juego aéreo y encontraba problemas cuando el delantero le buscaba las espalda.

Los centrocampistas tampoco se salvan porque Iván Díaz y Jaume fueron incapaces mental y físicamente de anticiparse y de destruir el juego rival. Parecían estar descolocados y siempre llegaban unas décimas tarde. De esta forma es comprensible que el Conquense se presentara ante Stef con suma facilidad. Javi Gómez engañaba al rumano y lanzaba fuera con todo a favor; Juanma se quedaba sin ángulo después de regatear al portero; falta de Juanma que roza el palo.

Sin ideas ni juego

Eso en el apartado defensivo. El ataque es mención aparte. Por mucho que Setién disculpe a los suyos diciendo que faltó lucidez, habría que añadir que las ideas escasearon, los movimientos para crear algún espacio, así como ventaja para crear ocasiones, fueron mínimos -salvo José, que se hartó de ofrecerse- y que el desequilibrio por las bandas fue inexistente. Esto último lógico si se tiene en cuenta que el Logroñés favorece la labor de los contrarios con Chus López -se cogió una zona y casi no se movió de ella- y con Santamaría -no se fue nunca de su par, erró una infinidad de pases y necesita enésimos toques para dominar el balón-.

El balance ofensivo se limitó a un par de faltas laterales (Chus López e Iván Díaz), a una jugada en la que el asturiano se enredó con el balón tras un buen pase entre líneas de José; a otra acción similar de Iván Díaz que dejó a Santamaría ante Sebas, pero que el malagueño desperdició con un control defectuoso; y algún arranque de Cyril.

Hasta que vino el gol de Candelas, que desde que saltó al campo intentó asumir el mando del equipo, algo que no consiguió, a la vez que oxigenaba la parcela ancha. Por lo menos estuvo acertado en la acción decisiva del encuentro. Mantuvo la sangre fría y dio en la diana.
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